jueves 19 de mayo de 2011

"La mayoría de la gente no se da cuenta de que vivimos en una red de magia, conectados por unos hilos de plata de oportunidades y circunstancias. En mi opinión, todos empezamos conociendo la magia, hemos nacido con relámpagos, fuegos en el bosque y cometas dentro de nosotros. Nacimos con la capacidad de cantar a los pájaros y de leer las nubes, y de ver nuestro destino en granos de arena. Pero entonces conseguimos la magia educando correctamente a nuestras almas. Nos salimos, le damos la espalda, la limpiamos y la combatimos.
Dijeron: Actúa según tu edad... ¿Y sabes porque estamos diciendo esto? Porque la gente que siempre esta diciendo eso, tiene miedo de nuestro desenfreno y juventud. Y porque la magia que conocemos, los hace tímidos y tristes de lo que tienen, y les permite marchitarse en si mismos. 
Después de haber ido demasiado lejos, realmente no puedes volver atrás. Puedes tener segundos para eso, solo unos segundos para conocer y recordar. 
Cuando la gente se pone a llorar en el cine, es porque en la oscuridad de la sala, la dorada piscina de la magia es tocada ligeramente... Entonces ellos salen al pesado sol de la lógica y la razón... y otra vez la magia es disecada... y se fueron, dejando un pequeño corazón triste, y sin saber porque. 
Cuando una canción conmueve un recuerdo, cuando escuchas un tren contagiando el rastro a la noche en la distancia mostrando hacia donde irá. Ir mas allá de lo que eres y de donde estas.
Durante el más breve de los instantes, te has introducido en la zona de la magia. Eso es lo que creo."